Pladur húmedo o mohoso
{"raw":"","rendered":""}

El pladur es un material común en nuestros interiores, muy apreciado por su facilidad de instalación y su coste accesible. Sin embargo, frente a la humedad y los mohos, puede convertirse rápidamente en un problema. ¿Es necesario cambiarlo cuando está afectado? Para averiguarlo, es esencial entender las causas, las consecuencias y las soluciones que se nos presentan.

Comprender las causas de la humedad y los mohos en el pladur

Las fuentes de humedad

La humedad en una casa puede tener varios orígenes. Las más comunes incluyen:

  • Condensación. Ocurre principalmente en habitaciones mal ventiladas o cuando hay una diferencia de temperatura entre el interior y el exterior.
  • Infiltración de agua. Esta puede provenir del techo, de las paredes exteriores o de tuberías defectuosas.
  • Humedad por capilaridad. Suele ocurrir en casas antiguas donde el agua asciende desde el suelo por capilaridad.

Las condiciones propicias para el desarrollo de mohos

Los mohos encuentran un terreno fértil en ambientes húmedos y poco ventilados. Un exceso de humedad, junto con una temperatura ambiente templada, favorece su proliferación. Estos pueden aparecer en el pladur en forma de manchas de colores variados.

Entendiendo mejor las causas, centrémonos ahora en las posibles consecuencias si el problema no se trata.

Las consecuencias de la humedad prolongada en el pladur

Impacto en la integridad del material

Un pladur expuesto por mucho tiempo a la humedad puede perder su rigidez y desintegrarse. Los paneles pueden deformarse, agrietarse o desintegrarse parcialmente, comprometiendo su función principal.

Riesgos para la salud

Los mohos no solo son antiestéticos. Pueden provocar reacciones alérgicas, problemas respiratorios y otros trastornos de salud, afectando especialmente a niños pequeños y personas mayores.

Consecuencias estéticas

Además de los problemas estructurales y sanitarios, la humedad y el moho también alteran la estética de los lugares. Las manchas negras o verdosas pueden dar una impresión de descuido.

Puesto que entender las consecuencias conduce a la acción, veamos cómo los signos de deterioro pueden exigir un reemplazo.

Cuando la limpieza ya no es suficiente: signos de un reemplazo necesario

Detección rápida de los signos de degradación

Algunos indicios señalan que el pladur necesita ser reemplazado:

  • Deformación o hundimiento significativo
  • Presencia de mohos recurrentes a pesar de la limpieza
  • Olores persistentes de humedad o moho

Pruebas e inspecciones exhaustivas

Una inspección minuciosa puede determinar la magnitud de los daños. Los profesionales pueden analizar el estado de las placas y proponer un diagnóstico preciso gracias a herramientas de medición de la humedad.

En algunos casos, una simple reparación podría ser suficiente. Pero, ¿qué pasa cuando un reemplazo es inevitable? Las soluciones de saneamiento se presentan ante nosotros.

Técnicas para sanear un pladur húmedo sin cambiarlo

Fomentar la ventilación y la aireación

El aire debe circular en las habitaciones para evitar la humedad estancada. Los sistemas de ventilación mecánica o simplemente abrir regularmente las ventanas pueden ayudar a reducir el exceso de humedad.

Uso de productos anti-moho

Soluciones específicas, como el lejía diluida o productos antifúngicos, pueden tratar eficazmente los mohos visibles en el pladur.

Secado de las paredes

El uso de deshumidificadores permite extraer el exceso de humedad del aire y favorecer el secado de los materiales.

Sanear está bien, pero a veces, el reemplazo sigue siendo indispensable. Abordar las etapas concretas del reemplazo permite abordar esta posibilidad con total tranquilidad.

Reemplazar el pladur: pasos y consejos prácticos

Preparación y seguridad

Antes de comenzar, es crucial preparar el espacio y tomar las precauciones necesarias para evitar cualquier riesgo de accidente, como cortar las alimentaciones eléctricas cercanas.

Retirada del pladur antiguo

Cuidar de retirar la parte dañada cortando a lo largo de los montantes, para proteger lo mejor posible la estructura existente.

Instalación del nuevo pladur

El nuevo emplazamiento debe ser recortado con precisión y luego fijado a los montantes con tornillos. Continuar con el alisado y el acabado para un resultado homogéneo.

Aunque este proceso puede ser costoso, sigue siendo esencial para el mantenimiento de la salubridad y la estética de los lugares. Prevenir, es evitar la aparición recurrente de una situación. ¿Cómo mantener su espacio sano?

Prevenir la humedad y los mohos en las nuevas instalaciones de pladur

Uso de materiales adecuados

Optar por pladures hidrorepelentes, especialmente en habitaciones húmedas como el baño o la cocina, es una opción prudente. Estas placas están diseñadas específicamente para resistir a la humedad.

Mantenimiento de los sistemas de ventilación

Asegurar un mantenimiento regular de los sistemas de ventilación es primordial para una calidad de aire óptima. Limpiar regularmente las bocas de ventilación y asegurarse del buen funcionamiento de los extractores de aire.

Vigilancia regular

Inspeccionar frecuentemente las instalaciones puede permitir detectar lo antes posible cualquier signo de humedad, antes de que la situación se degrade.

Conscientes de los riesgos y las soluciones posibles, los propietarios pueden tomar medidas proactivas para proteger sus espacios de vida. Comprender estos desafíos permite adoptar las soluciones apropiadas y asegurar un entorno sano y duradero.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí